yo que estaba rascándole al espejo
yo que esperaba sentado que creciera
y no es cierto
no todo lo que nace crece
y yo que estaba hurgando los bolsillos
y me encuentro
que
tu ya estabas ahí desde hace un rato
y yo que tenia los días contados
va y me sale la cuenta de la vieja
y me cuadran los números
y ninguno tiene la respuesta
y otra vez a empezar
a contar
y a buscar en los bolsillos
yo que creía que lo sabía todo
y siempre no
yo que estaba con los pies colgando seguro de que se había acabado la nocilla
yo que tenía razones suficientes
excusas suficientes
lugares comunes
y una cama kingsize
ruedo
coliseo
yo que estaba aprendiendo a rezar y a doblar la rodilla derecha
o será la izquierda
la rodilla que primero doblan los toros
y va y resulta que no
que siempre no
que me tengo que poner las pilas
y empezar de cero
que no es tan malo si tu cero empieza a finales de enero
yo que tenía definitivamente condenados los calcetines
a vivir huérfanos
va y resulta que no
que siempre no
que puedo merendar
y que la cama no es un pozo es una regadera
y esto no era barbecho
que es un buen regadío
y que la concentración parcelaria
me guiñó el ojo
y me cago en mi suerte
por ser tan jodidamente inoportuna
y no dejarme solo
amándote como un toro.
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