Tenía esta idea en la cabeza desde hace días:
una ciudad que no se acaba
un crío que no deja de llorar
una hembra desterrada
tenía la intención de meterlos a todos en una jaula
y sacarlos de paseo
que la hembra se comiera los huevos de la ciudad
y el crío aprendiera a tocar la guitarra
que las cosas pequeñas
que ahora lo llenan todo
aprendan a remar
y nos saquen a todos de aquí
ilesos
porque intactos ya no es posible
que la ciudad sea un hermoso recuerdo
que el crío tenga mas de dos sueños
que la hembra desescombre el patíbulo
y lo llene de flores
y deje la vespa apoyada
sobre el felpudo de la entrada
por si hay que salir corriendo
no tengo ninguna intención
de hacer un cuento de esto
ni de quemar las naves
cuando todo termine
y apague la luz
y Fito me diga al oido que sus castillos son de arena
yo
me limito a exponer los hechos
yo soy el que canta
y muerde la almohada
el crío ladra
la ciudad sangra cacahuetes
y mi vieja deshuesa los días
como si fueran alitas de pollo
Julio 1, 2008 a las 6:11 am |
Se me van los días entre los dedos, mientras en mis clases hago aviones de papel que no llegan a ningún lado.
Te extraño, carajo!