Luego que tiemblan las manos
arranca el autobús de la temblor
cruje los dedos
se enrosca la hiedra del miedo
por los antebrazos hasta el hueco
insomne
la boca del estómago
el hogar de las polillas
todavía no han encontrado los primeros cadáveres:
es cuestión de tiempo
siempre llegan
siempre los encuentran
luego vendrán los entierros
pequeñas fiestas de pueblo
con banderitas negras en los balcones
verbena
y unas palabras emocionadas del párroco
si pudiera empezar de nuevo
si pudiera
le diría a M.
que me gustan sus pies
que muero por darla un beso
si pudiera empezar de nuevo
sellaría con alquitrán
todos los túneles
que me atraviesan:
no quiero volver a escapar
si mañana fuera un día nuevo
dejaría que ardieran todos los puentes
porque no quiero regresar
tengo miedo
y huele a campo de batalla
el terror que sube por las manos
es un río de mutilados