Porque se están colgando de las barbas de los cuernos de los bueyes, y no hay forma de retrasar el ruido de fondo runrún lleno de colores y pájaros tiritando de frío o miedo, el miedo enfría por dentro, de dentro a fuera como barquito de exiliados. De sobras los grillos pespuntan el rocío con las patas de atrás.
La vecina tiende la ropa, me gusta ver la ternura con la que sostiene entre los labios la pinza de madera mientras equilibra perfectamente la mecánica emergente del chasis de sus tangas.
En la periferia se cuecen los saltos evolutivos, nodos irreconciliables en cualquier otro sistema, en la periferia se reúnen, se multiplican y emergen metáforas sin posibilidad de ser pronunciadas, modelos preparados para lanzarse al vacío.
No tenemos mucho tiempo, antes quiero pasar a saludar a tu pezón izquierdo (el que habla dormido). Cada vez quedan menos espacios de periferia; cuando todo es frontera, la frontera no es necesaria. Poética descoyuntada, el vacio se llena de surcos. Siempre hay mas culos que taburetes.
FRAKTAL
Octubre 19, 2009 por Andreas KartakTALLA 0
Octubre 19, 2009 por Andreas KartakSuena Lou, parece cansado, no creo que el amor le esté ayudando a salir adelante. No creo que el amor ayude a nadie a salir adelante, taladra la esperanza contra la pared, no es una respuesta, no es un camino, es una forma retorcida de retrasar lo inevitable, la distorsión del gemido inicial, una gran mentira que huele a curri, una fosa común, un cenicero lleno de hormigas, una cerilla, el sonido de la lluvia cuando rompe contra la espalda del funcionario que susurra al oído de Yorik la ecuación del bosque, el secreto del barquero, la talla del tanga de las musarañas.
MANICURE
Octubre 16, 2009 por Andreas KartakPasa
y se arranca un río
se arranca un río
y lo deja colgado del teléfono
pasa
que las calles son tan anchas
como la boca de un toro
mugime
pasa
el cuchillo de palo
lamiendo
tu pecho izquierdo
-el que habla dormido-
pasa
que la sombra se ha quedado sin velero
el perro sin esquina
garcanta de la espuma
no saben igual las canciones
saben a croquetas de gato
un vaso grande de leche
con croquetas de gato
verdes amarillas rojas
pasa
que se arranca un río
y lo deja todo encharcado
el baño la cocina
el salón
el mando a distancia
la tina el sudario del microondas
los platos de plástico
los zapatos
sólo los que tienen tacón
-los tuyos-
se han salvado
de momento
cuando se arranca los ríos
de los dedos
ESCABECHE
Octubre 15, 2009 por Andreas KartakEsto que pasa cuando no pasa nada
la cesárea de la frontera
el tambor de los charcos
tu rostro pegado a la puerta del refri
aviones urdiendo el micelio
asoman el diente de leche
la sirena y la botella
el teléfono que no deja de llorar
pale blue eyes
y la canción del barquero
pedir perdón por correo electrónico
comprar un perro
escribir con la mueca de las uñas
las mesas de cristal
y los hoteles envueltos para regalo
untarse de mantequilla los sobacos
bailar con la escoba más fea
no me voy a perdonar
taladro y tragaperras
el flequillo de los zapatos
dejar la casa sin barrer
el confeti todo el fin de semana
el micrófono del karaoke
en el florero
desayuno del campeón
cae el telón y cae la tarde
sol en escabeche
para el resto de la semana
ÓPERA
Octubre 13, 2009 por Andreas KartakPor fin el sol se ha cansado de lamer el tacón de las azoteas. Sube un hilo de frío, un cangrejo de humedad por las paredes, las sombras pierden dos tonos de negro y se separan suavemente de las suelas de los zapatos, se despegan como post it después de varias semanas sudando indiferencia en la puerta del refrigerador.
Suena Bowie, se astillan los héroes. Suena Tim Buckley, se hunden los barcos. Suena Camarón, llora un crío parado en mitad de la calle, con los brazos colgando, río de mocos, desconsolado.
Ópera esconde un tesoro, una mina a cielo abierto, o están enterrando a escondidas a los músicos callejeros. Dice Danni que Madrid será una gran ciudad cuando encuentren el tesoro.
El restaurante hindú enciende el motor, toda la calle Vergara huele a curri, el olor a curri siempre trae algo de tierra seca entre las uñas. Los garimpeiros del ayuntamiento paran la excavación a las dos en punto, almuerzan pan y culos apresurados de todas las nacionalidades en la esquina de Arenal y la calle de la cuesta.
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Octubre 13, 2009 por Andreas KartakConcentrados en el sonido olvidamos el labio, el corte transversal que separa la mueca del espanto, el dolor de la excitación, el feroz aumento de la ternura y las abejas que anidan en el bolsillo de la lengua.
Desamparados, frente a la puerta de un aeropuerto, de un hotel, de una casa donde ya no viviremos más, desahuciados. La estruendosa lucidez del traspiés, caminar de puntillas es una manera sutil de acercarse al hueco mondo y lirondo, al zero más navajero y absoluto.
Suponer que el odio es una expresión estupefacta del silencio, una versión original subtitulada del micelio que teje y desteje los contratos que nunca cumplimos: el de amar para siempre, el de madrugar para buscar trabajo, el de ser un buen tipo a partir de mañana. No es posible, la voluntad es una sierra que se alimenta de la sustancia sinovial de las rodillas, mas voluntad, mas hincados, mas voluntad, mas hincados, así hasta dejar los dientes en los zapatos del prójimo.
Tengo este hotel, enfrente, tengo este aeropuerto a la espalda, tengo una canción girando como goma de mascar detrás de los ojos, el ruido no es siempre de la misma calidad, el ruido de mejor calidad siempre está ligado a las cosas que mugen o duelen, rugen o se astillan, cuando algo se astilla el ruido se extiende y se contrae como los cuernos de los caracoles. Ruido retráctil para dolores retráctiles, para voluntades retráctiles.
¿esto es zero?
R. dice que no existe, pero yo lo estoy escuchando. Y suena como un lapicero atravesando el tímpano. Cruje.
X
Octubre 12, 2009 por Andreas KartakNo han llegado pero están cerca
se contrae la cesárea de la frontera
huele la calor
caballos guardando las esquinas
ángeles a cuatro patas
no hay comida para todos
no hay canciones para todos
-¿tu sabías una canción de caballos, verdad?
-yo me se todas las canciones que tienen que ver con caballos
con fronteras
y con zapatos sin suela
-eso es mucho
-sí, a veces no puedo concentrarme en lo que hago
-¿demasiado ruido?
-demasiados caballos
dice E. que tenemos que salir corriendo
y concentrar todas nuestras energías
en un punto en la pared
que no forme parte del calendario
no me parece mala idea
concentrarse en algo debe ser
como hacer yoga
o como ver un partido de fútbol
-a ti no te gusta el fútbol
-por eso me tengo que concentrar
tan cerca que podemos oler el sudor
de sus venas
hinchadas
huele
a vinagre
a jamón cocido
huele a agua templada
a diente de leche
y al sueño de los niños antes de su cumpleaños
-¿cuándo es tu cumpleaños?
-Ya fue
FARERO
Octubre 11, 2009 por Andreas KartakNo hay nada más allá de las aceitunas
ríos no hay
no hay nada de santidad
no nada de ternura
ni de la promesa de un hombre mejor
un tío hecho y derecho
que se faje la camisa debajo del pantalón
antes de salir a buscar trabajo
no tenemos canciones suficientes
los cuentos terminan siempre
con los dientes por el suelo
sudando cangrejos
con las manos vacías
y una catedral sin nervios
debajo del brazo
así no se llega a ninguna parte
así no será que se salgan
los caballos desbocados
subo al escenario y quemo las naves…
mejor me regreso al faro
a calentar la entrepierna
a sobarle el runrún del ombligo a alguna meigamora
tengo un hijo
que lleva colgando del pico
los trapos de un poema:
siega madruga barbecha
escarda entresaca riega
poda monda…
la tierra es una verbena
donde mi hijo clava huesos de aceituna
en el sobaco de una piedra
esperando
que se resuelvan
ellos solitos
los jodidos poemas.
COSQUILLAS
Octubre 8, 2009 por Andreas KartakDuelen las viudas
enterradas hasta las rodillas
en macetas de barro:
geraneos al sol de diciembre
-con los días contados-
duelen
como arrancarse el ombligo con los dientes
escribir las palabras
que todos quieren
y nadie necesita
palabras redondas
como una polla dura
y arqueada
entre las nalgas
duelen las razones sencillas
la boca torcida de los muertos
los huesos de la rabia
los sonidos de los cerezos
crapcripcrap
cuando se incendian
duelen como cortadas afiladas
los dientes de un ajo
duelen como dioses puestos de rodillas
sobre una plancha de acero incandescente
duelen
los cocodrilos alcohólicos
sin zapatos
sin dinero
sin bolsillos
sin sueño
ni peceras
duelen los hijos-de-la-grandisima-puta
como dolería arrancarse
a mordiscos
el ombligo.
SUERTE
Octubre 6, 2009 por Andreas KartakSiempre hay más de un camino. Unos te sacan, otros te regresan y el resto, el resto son los que nosotros tomamos.
Las máquinas tragaperras reparten más del 70% de premios, hay 7 mujeres por cada hombre, en agosto hay aproximadamente una sombra por cada perro, por cada avión que se va, hay uno que regresa, sin contar los que se tiran al mar.
Echando cuentas, son muchas las probabilidades de que algo suceda. Y resulta que el 97% de la gente se muere sin haber tenido una sola oportunidad. Al contrario que el miedo, la suerte está en manos de unos pocos. Eso, o se está acumulando en algún lugar y un día un tipo va a ser realmente afortunado y encuentre a una mujer, un avión, una sombra libre en agosto, las tres frutitas que te dan el premio gordo, un camino que le saque y una buena excusa. Todo, todo el mismo jodido día, a la misma jodida hora. Es eso, o nos engañaron cuando hicieron las cuentas.
Benjamín toma su avión, Dante enciende un cigarro cubano, Carrigan se rasura la cabeza.
Las frutas giran y giran y giran.
Cereza, cereza, cereza
tingtingtingtingtingtingting













