¡Mario se ha roto! (Micelio, cap. 7)

Publicado: agosto 8, 2005 en POESÍA JASS

entra en la casa y enciende todas las luces –Mario se ha roto- abre todas las puertas y ventanas
-Mario…-
extiende la colcha sobre las camas/ vasos y ceniceros en fila india saludando firmes al fregadero, empuja los zapatos y la ropa sucia debajo de las camas
–Mario se ha roto-
letanía – Mario… Mario… Mario se ha roto-

Mario no se rompe, Mario se agrieta, Mario cede, Mario se desvanece pero Mario no se rompe

-no, no no, calla, escucha, escucha esto: Mario se ha roto… venía de comprar algo de carne y en la esquina estaban hablando de Mario las vecinas, decían Mario se ha roto, Mario se ha roto, era un buen chico, qué pensarán sus padres…-
-he venido corriendo…- jadea, suda, jadea, se detiene en medio de la sala con los brazos en jarras

-¡pero es que no me estáis escuchando!, que hacéis ahí sentados, Mario se está rompiendo, dónde están los paraguas, rápido un conejo, un conejo, una taza de barro, lo que sea, no os quedéis ahí mirando…-

las lunas de papel y los caballos se rompen la nieve se rompe la carne se rompe con el sonido crujiente de los gusanos los zapatos nuevos se rompen los niños y los abuelos se rompen, incluso las manos se rompen cuando pasan demasiado tiempo cerca de una puta de dieciochoaños…

paralizados/ sentados sobre la mejilla de una iguana que no sueña/ recitando lorca en las esquinas del increíble cocodrilo rubio…

-joder!!! Mario no se rompe, sino estaríamos todos rotos… no ves???-

Juan cambia el disco y se queda mirando por la ventana…
-¿os habéis fijado alguna vez que los aviones vuelan cada día más bajo?, creo que le he visto la geta a un tipo del bisnes clas…-

(no se ha dado cuenta de que los aviones hace meses que sólo vuelan en una dirección: de izquierda a derecha
sonrío y no digo nada/ se guardar un secreto, no quiero espantar a nadie la tarde en la que se corrió la noticia de que Mario estaba roto o algo…)

Este tipo: Mario, no tiene nada que ver conmigo, se arrancó los dedos a mordiscos hace un par de años y se injertó plumas de la cola de un gimecanta

cuando nos conocimos las plumas del bicho ese se vendían en las esquinas de la droga a los solteros mayores de 35 años a los ancianos y a uno de cada tres menores de 16 que mantuvieran una erección durante 24 horas/ por supuesto todos teníamos plumas de gimecanta/ de hecho mi hermano mayor se masturbaba con plumas de esas/ mi hermano siempre decía:
-antes de follarte a tu novia compra tres o cuatro plumas del pecho de un gimecanta y practica… nunca falla-
nunca fallaba/ lo que no nos contaron los hermanos mayores es que te enamorabas de las plumas del pájaro o de la pinche vieja, algunos tenían suerte y salían corriendo por debajo de las puertas con cara de idiotas y los huevos tan pegados al culo que la cara de idiotas se transformaba en mueca

para nosotros era más fácil que pelear por una mujer… por eso nunca fallaba el gimecanta… la fractura de Mario no era para tanto:

otro spam injustificado.

comentarios
  1. ¡Oh, sí! Creo ke descubrí al Mario ke llevo dentro, roto, bien roto, y con una carga de spam en la espalda.

  2. Jean Georges dice:

    Las manos se rompen y las falanges se hacen serpientes, que corcovean rodeando el cuerpo frágil, desnudo, de esa maravillosa puta de dieciocho.

  3. Gimecanta

    me encanta

    y me canta

    Qué chida palabra esa de “gimecanta”

  4. furtiva dice:

    y estábamos todos quebrados, pero efectivamente no era para tanto. mientras tuviésemos las plumas y las sonrisas, al menos.

    un beso.

  5. Trampa dice:

    Ah no carajo, no pienso dejar esto así: ahora mismo le encajo un link como astilla debajo de la uña.

    PD: antes de contratar una puta revísele la fecha de vencimiento. A los dieciocho ya saben rancias.

    Saludos.

  6. Silencio dice:

    No, Mario no estaba roto, los demás eran los rotos, el solo los reflejaba, porque esa era la función y la importancia de Mario, reflejar lo que nadie quería ver en si mismo.

    Mario no está roto, esta llorando pues todos están tan rotos que solo lo pueden percibir así.

    La cola del gimecanta salva a algunos, cuando se enamoran de esas plumas.

    Por eso no ven a Mario roto, no lo necesitan.
    _______
    |Saludos|
    ——-

  7. Piel dice:

    Rotos los que leemos y notenemos esas plumas magicas…¡jejejej!, no me siga que solo son para hombres… yo también quiero mi gimecanta—

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