¡Pa fuera, pa la calle! (Gran Combo de Puerto Rico)

Publicado: agosto 24, 2005 en POESÍA JASS

Pensaba que cada vez que se llora, cada vez que uno se rompe a llorar es casi como la última vez, lloras todo, y ya está, no queda más para mañana, nunca más te vuelves a reencontrar con esas lágrimas, pura mierda, puedo jurar que hay lloreras que se esperan años para terminar de derramarse, que se esconden en los actos rutinarios, se camuflan de integridad, de buenos o malos principios, te susurran al oído que ya está llorado todo y llega un día, recibes una carta, desempacas una postal, un libro se te cae de la caja de la mudanza, alguien tararea esa puta canción mientras pagas con monedas los cigarros y la botella de vino en el 7eleven de la esquina, llegas a casa, o ni siquiera has salido de casa, y escarbas en la pila de discos, pones a ese hijodeputaquenoconoces, pero te hacía sonreír, ¿cómo cojones se llamaba? un pinche borinqueño que gritaba que para poder cantar no hace falta nada más que echar el alma a volar… putamadre, todos los días que grité esa canción con la cabeza debajo del agua, ¿sabes? mi mamá todavía usa las remeras que me regalaste, a mi ya no me sirven, los kilos me separaron de ellas igual que de otras remeras y de otras canciones.

En fin bla bla blá… todo termina en bla bla blá… Itzkatloatl tiene razón: “blablablá” te evita dar descripciones pendejas en un contesto prosaico, pero hay que saber usarlo con prudencia si no quieres ser leído como un charco donde los peces se resecan al sol.

Regresando al incomodo punto de partida… llorar y que te aserruchen el fémur… no voy a hacer comparaciones mañosas… llorar y que te sienten a esperar frente a un espejo… llorar y que se declare en quiebra el circo de la esquina… los payasos mendrugüeen una carcajada, los enanos se reproduzcan como enanos y mi hermana no deje de repetirme que tenía que haberte seguido, que empiezo a dar pena, que siempre que bebo cuento las mismas historias, que no debía haberme hecho ese tatuaje… que no te iba a poder olvidar nunca cuando te diera la espalda… –no te tatúes nada que no puedas ver cada mañana…- en fin tantos errores y todos clavados sobre la misma cruz… en fin… ahora les toca a ustedes que siempre saben que decir cuando alguien no sabe si llorar o ponerse de rodillas.

comentarios
  1. Lety dice:

    Tienes toda la razón Andreas:
    ¡Si te contara! Desde que supe de mi operación, hasta que pasaron los peores días, no lloré. ¿y co esto te doy la razón? Pues sí, porque sabes cuando lloré? Una noche, al fin me atreví a acostarme de lado, que es la única forma en que puedo dormir, todas las noches anteriores no había dormido, así que me acomodé con miedo y mi sorpresa fue que no me dolió, entonces ¡ardió Troya! los gemidos, ayes y lagrimones le llegaron a Tristán al oído y asustado me preguntó por qué lloraba y sólo atiné a decirle ¡porque no me duele! Ya se que soy tan simple que también debí censurar esto con bla,bla,bla, pero contigo estoy en casa. Te dejé un post especial para tí, ojalá lo leas. Nada de poemas por entregas. Con mi abrazo

  2. Lety dice:

    me faltó la moraleja:
    cuando quieras llorar, llora, no importa por qué sea. Después de esa tempestad, vuelve a colgar el arcoiris,no dejes que nadie lo cuelgue por tí.

  3. the drop dice:

    Aguanté Guernica, Auschwitz, y Trafalgar sin pestañar, apretando los puñitos en secreto, estoica, firme, pragmatica. Pero un resfriado, un sinus generoso, y una pelicula como la de “Invasiones barbaras” o “La vida sin mi” y son torrentes de lagrimas salidas de quien sabe donde. Es impresionante la cantidad de tristeza que uno va acumulando sin hacer ruido hasta que se da la ocasión para explotar. Hasta la proxima vez. Y la siguiente…

  4. Dudo ponerme de rodillas. Dudo llorar por alguien que no sea yo, aunque llore por la ausencia de ese alguien en mí, ese pedazo de carne que ya no habitará en mis brazos. Pero llorar cuando la esencia, cuando la verdadera gota de vida se expone al sol y todos corremos el riesgo de que se evapore. Por ese elegimos rincones oscuros, donde la luz no hace daño y podemos abrir los ojos bien grandes, enseñarlos como peceras saladas donde el dolor sale a nadar.

  5. the drop dice:

    A aquel muchacho que llora porque no sabe la invención del puente

    o a aquel muerto que ya no tiene más que la cabeza y un zapato,
    hay que llevarlos al muro donde iguanas y sierpes esperan,
    donde espera la dentadura del oso,
    donde espera la ¡mano momificada del niño
    y, la piel del camello se eriza con un violento escalofrío azul.

    ..

    No duerme nadie por el cielo. Nadie, nadie.
    No duerme nadie.
    Pero si alguien cierra los ojos,
    ¡azotadlo, hijos míos, azotadlo!

    ..

    Haya un panorama de ojos abiertos
    y amargas llagas encendidas.
    No duerme nadie por el mundo. Nadie, nadie.
    Ya lo he dicho.
    No duerme nadie.
    Pero si alguien tiene por la noche exceso de musgo en las sienes,
    abrid los escotillones para que vea bajo la luna
    las copas falsas, el veneno y la calavera de los teatros

    Fedrico Gracia Lorca – Ciudad sin sueño.

  6. Maese Kartak, no se sienta flaco:

    “quién no llora
    en este valle de lágrimas.” (DC)

  7. Jean Georges dice:

    Y esperar a que la basura se junte toda en la punta de ese ojo que temblequea, que se agacha atrás de un arbusto para evitar ser visto, que se trepa a un semáforo que nunca está en verde; y cuando la torre es excesiva y todo empieza a derrumbarse, las bolsas llenas de porquería corren desquiciadas por las pendientes de pasto reseco y nosotros quietos, como estacas de madera podrida, picoteada por los pájaros y comida por los gusanos.

  8. buenisimo texto…. acabo de estornudar y un ramillete de palabras se escapo….

  9. El Héctor dice:

    Yo lloré porque no me quedaba más que hacer.
    Eso y preguntarle a Dios “¿porque?”.
    Levanté el puño y lloré, lloré, lloré.
    Las lagrimas no se agotan como no se agota la vida de darte de trancazos, y así cansado me llegaba la mañana y me iba a dormir lo que empezaba del dia.
    Pasaron semanas, luego meses, y mis ojos parecian pozos de tanta agua que brotaba. Cada madrugada. Solo frente a la ventana que daba a una enorme ciudad como lo es el DF, como esperando que alguien, entre toda esa muchedumbre, me viniera a consolar. Pero nadie vino.
    Entonces salí a la calle y conocí al Félix, después al Juan Carlos y después a usted. Y agradezco (no se si a Dios o al destino) por los amigos que me dió.
    Un abrazo, amigo.

  10. ismael dice:

    He llorado hasta la masturbación y aún no he tenido un orgasmo.

  11. la excusas para inutilizar un rollo de papel del baño son interminables. y a mi no me importa humedecerme hasta hacerme borla de algodón como la que usan para desinfectar las cortadas. no me importa que se me arrugen las yemas de los cigarros que sostengo, no me apetece secarme ante las desgracias de las que se van vaciando los wiskeys en old fashions. podría pasarme la vida ahogándome en los residuos oceánicos de las penas de los vecinos. las mías esas sí mejor que se ahogen en alcohol.

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