DIÄSPORA

Publicado: mayo 26, 2008 en POESÍA JASS

En la Capital Federal llovía azufre desde hacía varias semanas los perros se escondían en los portales arrastrando la piel entre las patas nadie podía salir a la calle sin su sombrero de papel de aluminio otros usaban ollas y viejos cascos de la última guerra te conocí el día que coincidimos comprando tabaco de contrabando en una farmacia del Centro Histérico fuera llovía chorros humeantes de orina…

(De todos los ilegales de este país podrido los fumadores estaban considerados de los más peligrosos la subversividad de la combustión de elementos orgánicos en un ambiente sulfuroso y políticamente castrado se castigaba con la exposición pública de los recuerdos y la publicación de un extracto en los principales medios impresos de la región)

Cazadores de ratas desocupados después de la extinción consecuencia del último monzón merodeaban los callejones del estraperlo nos acariciamos las mejillas fingiendo que nuestro delito era el “Contacto Físico Injustificado” (castigado con penas menores y prisión civil nada que pudiera interesar a un mercenario).

Entonces decidimos unirnos a los que huían/ cada mes se abrían las puertas de la ciudad y se permitía que todo el que quisiera abandonara después de pagar sus impuestos atrasados.

Así comenzó nuestro viaje romántico a las catacumbas de la civilización donde se cruzan las sinapsis ancestrales de los chamanes y la perversa calma de los exiliados -yo te cuido y tu me cuidas- suenan los tambores del volcán y la tierra llora termitas azules por las fuentes y las hojas encalladas de los árboles nos limpiamos el culo el uno al otro como dos ancianos con 50 años de soledad.

Abandonar la ciudad te arranca las uñas de los pies el nervio óptico los hijos madres amantes lugares comunes el nombre de las guías de teléfono de las conversaciones se prohíbe estrictamente recordar a un exiliado de hecho cuando el nombre de los exiliados coincide hasta cierto número aprobado matemáticamente se borra de las onomásticas y se considera germen de subversión.

Juré que te amaría por sobre todas las cosas que compartiría contigo mi último cigarrillo si fuera necesario aunque tuviéramos que abandonar a nuestros hijos en una caja de cartón y te cambiara por un plato de arroz y un puñado de agua pero debíamos sobrevivir no se me ocurrió una mejor forma de conservar nuestro amor intacto más allá de todas nuestras predicciones en la tierra franca entre la ciudad y el paraíso llovía día y noche con una furia que jamás habíamos conocido rodeados de portales y tejados de asbesto entonces nuestros cuerpos se hicieron jirones cariciábamos los huesos con dedos roídos por el ácido nuestros sexos chispoteaban al contacto de la carne cabello sobre los hombros y entre los dedos pasión que arrebata literalmente la piel ternura tan íntima como una escarificación aprendí a amarte a dos milímetros de distancia suficiente para poner la piel de gallina y que la excitación…ya sabes una cosa lleva a la otra… en fin no llegamos muy lejos pero físicamente nuestra unión sobrepasó las fronteras tradicionales de la carne.

comentarios
  1. Yaxkin M dice:

    Que onda Jass Jass acabo de subir la antología de mi libro en PDF ahi en mi blog. a ver que tal le parece. algunos poemas viejitos y otros nuevos y locos. saludos.

  2. Mahari dice:

    loco¡¡¡¡¡, tengo unos cuentos, ¿Que tengo que hacer para poder publicarlos?. No soy escritor con título, sólo un cabrón al que se le ocurren cosas

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