Ex-tractos de un prólogo silencioso

Publicado: junio 3, 2009 en POESÍA JASS

Los poetas son la enfermedad de la poesía: hay que afilar los taladros para extirpar la locura, hay que salir a espantar poetas para que no devoren el último poema.

Las palabras que se juntan en una turbulencia, tienden a generar volutas espirales caóticas como el humo de un cigarro enredándose en los estambres de las bombillas.

En cambio, si la poesía no es un toro, no sirven cuernos de cartón, ni cojones negros y juguetones como los de los toros sin perfil de Osborne, si la poesía no es un toro, entonces es sangre sobre el ruedo, o torero cagado de miedo escondido entre las tetas de una gitana.

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